Metodologías rampa

No hay nada como la experiencia en el aula para intuir qué caminos han de seguirse y cuáles son los que debemos dejar atrás. Tropezar con la tiza equivocada significa aprender. Los docentes no nos libramos del método ensayo-error. Nuestra profesión es, al fin y al cabo, un laboratorio de pruebas que no conoce dos días iguales.

Como profesor de Lengua Castellana en el primer ciclo de la ESO me planteo la siguiente pregunta: si sabemos que hay alumnos a quienes, debido a sus características, les cuesta mucho esfuerzo asimilar un método de enseñanza tradicional, donde el propio docente es el centro de todo lo que ocurre en el aula, ¿por qué no cambiamos la forma en la que organizamos las clases? ¿Por qué nos empeñamos en que nuestros alumnos suban escaleras cuando todos podemos llegar al mismo sitio a través de una rampa?

En mi opinión, no estaría de más prestar atención a cuatro puntos para comenzar a cambiar las cosas:

  • Trabajo cooperativo.
  • Aprovechamiento al máximo de las nuevas tecnologías.
  • Inclusión del alumnado en el proceso de evaluación.
  • Sentar las bases para trabajar por proyectos (inteligencias múltiples).
Anuncios

Responder

Por favor, inicia sesión con uno de estos métodos para publicar tu comentario:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s