Una cuestión de principios

Sin poder evadirse de la alergia primaveral, la democracia ha sufrido un par de reveses importantes a lo largo de esta semana. Observando lo que ocurre cerca de casa o un poquito más lejos, uno ha asistido atónito a lo que algunos califican como la crisis de valores más profunda que ha sufrido occidente en las últimas décadas.

El mundo al revés. Todo un Nobel de la paz organizó y avaló la operación que le costó la vida a Osama Bin Laden, a quien, al parecer, no hubo manera de capturar vivo. @ramonlobo se hace eco de un comentario en la Red que resulta muy instructivo: Hay que ser muy hijo de puta para que te mate el premio Nobel de la paz. Es evidente que Bin Laden carecía de cualquier valor humano, pero a muchos nos hubiera gustado verle sentado ante un tribunal rindiendo cuentas por todo el daño que causó. Sin embargo, parece que la prioridad era convertirle en comida para peces…

Con respecto a Bildu, da lo mismo compartir su ideario político o no para preguntarnos si estamos por la labor de admitir en nuestra sociedad el todo vale, la superficialidad y los argumentos huecos. Si bien es verdad que es necesario exigir rectitud moral, hemos de ser conscientes de que tenemos en nuestras manos armas más poderosas que las que utilizó Barack Obama: el sentido común.

Es una cuestión de principios.

Anuncios

Responder

Por favor, inicia sesión con uno de estos métodos para publicar tu comentario:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s